Me Harté de ser una Hoja de vida

Antes de empezar, quiero confesarles que durante 17 años fui empleada y cambié 5 veces de empleo. Al obtener mi primer trabajo en un banco, en los 17 años me fue imposible salirme del sector financiero. No sé por qué casi siempre pasa, que en los procesos de selección te llaman para oportunidades donde tú tienes experiencia, muy pocas veces te dan la oportunidad de innovar en un área distinta o te dejan demostrar que tienes otros talentos y otras capacidades. Además de ser banquera, soy comercial, así que las únicas ofertas laborales que recibo son para vender algo del sector financiero, cosa que ni siquiera se acerca a mis sueños y retos personales. Quizás 17 años atrás, esto era lo justo y lo correcto para mi vida, pero ahora que he tomado las riendas de mi destino me rehusé a seguir perteneciendo al perfil de selección y me harté decididamente a seguir siendo una hoja de vida.

Así que le encontré un sentido a mi vida, a todo lo que he experimentado hasta hoy y decidí tomar mi experiencia y compartirla para poder ayudar a muchos que han tenido que pasar por lo mismo. Encontré que el verdadero propósito de nuestra existencia es servir a los demás y que a medida que servimos a otros se forma una cadena simbiotica, es decir: a cada persona que esto le sirva, le ayudará a evolucionar y al mismo tiempo me ayudará a mí a evolucionar, y así sucesivamente…

El proceso de evolución de una persona está marcado por tres momentos de la vida.
1 . Cuando tomas lo que la vida te traiga
2 . Cuando no sabes que hacer con tu vida
3 . Cuando encuentras tu vida

Hasta mis 27 años, tomé lo que la vida me traía, no me hice cargo de mis sueños, ni de mis aspiraciones, ni de mis deseos, me consideraba una experta en tomar las mejores oportunidades que se me presentaban y llevaba una vida absolutamente normal y por cierto muy aburridora! Estudié en el colegio que mis padres eligieron para mí, en la universidad que yo podía pagar mientras vivía en casa de mi madre, acepté el trabajo en el cual pasé el proceso de selección, pero nunca reflexioné ese primer día, cuando entregué mi hoja de vida, si ese empleo era lo que yo realmente quería. Simplemente entregué mi hoja de vida y lo tomé por inercia y por una necesidad económica que me enseñó que cuando negocias tus sueños por dinero te es muy difícil después recuperarlos! Es como si existiera una ley universal que te dice — “si no pones tus sueños primero, no los vas a alcanzar”. Ahora le estoy mandando órdenes al universo que mis sueños van primero, que ya no quiero más de lo mismo y que ya he recibido muchas órdenes en mi vida, que ahora soy yo quien quiero ordenar mi destino, con la ayuda de esa fuerza superior en la que creo como el aire que respiro y que para mí tiene el nombre de Dios.
La vida de cada uno tiene una misión muy importante, para algunos es revelada a temprana edad porque el universo necesita saltos cuánticos de conciencia y evolución para que todos sigamos adelante y aparecen jóvenes como Mark Zuckerberg a conectar lo que estaba separado creando Facebook, yo no fui premiada con ese tipo de inspiración a mi corta edad, pero sí con mucha fertilidad. A los 27 años ya tenía una hija, un matrimonio, una carrera y una especialización y con todo esto no tenía idea de qué estaba pasando por mi vida, era como si otra persona la estuviera viviendo y yo no estuviera ahí presente. Cuando me preguntaban en talleres de capacitación:
—¿Usted dónde se ve en los próximos 5 años?
Y como estos talleres eran pagados por una empresa yo respondía:
—Como vicepresidente por supuesto!
Pero tenía una voz en mi cabeza que censuraba y me gritaba por dentro MENTIROSA, tú en 5 años no querrás ser vicepresidente, tú en 5 años quisieras estar dedicada a escribir y hablar en público! Y yo le contestaba a esa voz —cállate, que no te escuchen, estás loca, de eso no se puede vivir, moriría de hambre!

Con la cabeza hecha un desastre, con las preguntas que respondía por quedar bien y jugando a ser una excelente esposa y madre me agoté de mí, de mi vida y empecé un camino espiritual que hasta ahora ha sido mi salvación. No soy religiosa, soy espiritual, sexual, emocional, ¡soy mujer! y esa búsqueda me llevó a descubrir las posibilidades que me estaba negando, me llevó a tomar consciencia de que todo podía ser diferente, que estaba muy joven para estar muerta en vida y que si fortalecía mi espíritu y dejaba hablar a mi alma, encontraría la vida, el camino y los momentos de alegría que construyen la felicidad.

Tomé la decisión consciente de tener una segunda hija a los 29 años y apenas la tuve en mis brazos supe que quería ser madre, pero ya no quería ser mas esposa, quería volver a inventarme y necesitaba libertad y fue así como tome la decisión de separarme y no me alcanzaría solo este articulo para explicar todo lo que después paso. Pero sí puedo decirles que durante 5 años de trabajar decididamente por mí, para mí, de cuestionarme, de preguntarme, de poner a prueba todas mis creencias, mis paradigmas, incluso tomando el riesgo de perder todo lo estable económicamente que podía estar, me fortalecí, tal cual como ven en las películas que hacen a los verdaderos guerreros y ahora soy una guerrera de la vida.

El 30 de mayo de 2015 mi empleo me dejó y desde ese momento hasta ahora, he vivido la mejor experiencia de mi vida, he sido yo, puedo hablar con la gente de tu a tu sin representar un título para una empresa, puedo caminar en chanclas por la calle sin preocuparme por lo que digan de mí, desayuno cuando quiero, duermo si mi cuerpo lo necesita, trabajo el doble de lo que trabajaba para el banco, pero no he sentido que sea trabajo, es un placer, un regalo para mi alma. Capacito personas motivando, inspirando y mostrándoles que se pueden hacer muchas cosas si estamos despiertos, voy a fundaciones a llevar gratis información de bienestar, escribo en mi blog www.relatosdemujeres.com y me siento VIVA.

Durante varios años mandé hojas de vida queriendo salir del área comercial a recursos humanos, incluso en mi propio trabajo pedía poder participar en los procesos de selección que incluían tener más personas a cargo, o posiciones cuyo direccionamiento era hacia el recurso humano. Tenía el talento, tenía la habilidad y la capacidad, aunque en mi hoja de vida no estuviera reflejada la experiencia que literalmente dijera: “Gerente de recursos humanos”, yo no era apta según el perfil para esos cargos. Hoy doy gracias a Dios porque no conseguí esos empleos, ahora veo que la misión era mucho más grande y más amplia y hay muchas personas dispuestas a ser diferentes, a ser extraordinarias y eso no se plasma en una hoja de vida, se vive en la vida misma. Por estos motivos me harté de ser una hoja de vida.

Autor: Paola Carvajal

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2 comentarios en “Me Harté de ser una Hoja de vida

  1. Me gusto tu articulo 🙂 es bueno saber que si se puede salir de la monotonia e ir en la busqueda de alcanzar cada sueño, sigue asi! en lo personal, estoy todavia en esa busqueda, pero aun sin encontrar respuestas… Si tienes articulos para leer y fortalecer mi alma, te agradeceria mucho que me los mandaras 🙂

    1. Hola Angie, gracias por tu apoyo, tengo un libro que me estoy leyendo q te va a encantar, se llama maestría en felicidad, lo compre por Amazon y puse el link aquí en el blog, porque es como el oro, si puedes comprarlo no lo dudes, si no Tranqui yo seguiré escribiendo sobre el tema y buscando la forma de inspirar a vivir una vida extraordinaria. Gracias, gracias, gracias! Si estas en cali no te pierdas el taller.

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